jueves, 24 de septiembre de 2009

Momentos de Fuencarral


Creo que ya dije que entresemana me toca vivir en Madrid por cuestiones profesionales, y sino ya lo he dicho. Todos los días llego a la casa aproximadamente a las 8, me ducho (casi siempre a toda prisa), me visto con MI ropa (y no el disfraz de la buena apariencia del trabajo) y bajo a la calle a dar una vuelta, la mayoría de las veces conmigo mismo, algunas otras con mi ipod. Camino hacia el centro, y de repente ya estoy AGUSTO: voy por la calle a mi bola, cogiendo una esquina tras otra, y en menos de diez minutos ya estoy en mi salsa porque he llegado al barrio de Fuencarral-Hortalezas-Malasaña, despierto en plena caminata y mis sentidos comienzan a agudizarse captando todo tipo de escenas de la calle, ya no camino, paseo. Entro en algún que otro comercio, ojeo libros en una librería de segunda mano, me pruebo y compro ropa que creo que nadie tiene y mitad del paseo tengo una idea: me pillo una lata de cerveza y me siento en un banco a mirar... observo cosas que no veo en otro lado, una chica que apenas llega a los 2o años paseando a San Bernardo, un hombre vestido con un traje aparentemente caro riéndose con otro que lleva cresta y un chandal Puma con todos los colores del arcoiris... "aquí no me aburro yo" pienso, me pregunto si estaría agusto viviendo allí, lo tanteo dándose unas condiciones como la compañía o la distancia de la casa al trabajo. Tal vez sí, o tal vez me dure unos meses. Me gusta sentarme en el suelo de una plaza con algunos amigos tomando algo y hablar del partido de ayer o de la movida hondureña
Me paro en un escaparate de sombreros que vuelven a estar de moda después de 50 años, comercios auténticamente únicos y exclusivos, un restaurante etíope, un concierto en plena tienda para promocionar su nueva apertura con bajista y guitarrista en el escaparate. Capto escenas al vuelo como hombres cincuentones enchaquetados paseando de la mano, una chica que parece que posa apoyada en la fachada para mostrar su belleza al estilo vintage, carcajadas unísonas de un grupo de "urbanos" de todas las razas en la terraza de un bar que no ha cambiado la decoración ni el estilo en 30 años, una pareja de forzudos en la que uno le regala en plena calle al otro un reloj...

No sé si es que me fijo en cosas que los demás no ven o que simplemente el resto de la gente solo mira al infinito, pero el caso es que me gusta compartir todos esos momentos mágicos con los demás. Muchos de todas esas escenas las he apuntado en cuanto las vi para luego escribirlas aquí.

Buenas noches, y no olviden mirar por donde van ;)

lunes, 21 de septiembre de 2009

Las relaciones como arma de supervivencia


Recuerdo cuando estaba en la residencia de estudiantes (hace ya unos años) y veía en el comedor alguien comiendo solo, me daba una pena...; más que pena lástima, me compadecía de él. Me dolía ver a alguien colocando milimétricamente los platos de su bandeja a su gusto, con la servilleta siempre doblada por el mismo lado, erguido y con las piernas rectas, seguramente hacía eso porque no tenía otra cosa en que dedicar el tiempo que en ponerlo todo a SU gusto.

Pienso que las relaciones personales, ya sea entre dos amigos, un hermano y una hermana, una pareja nueva, etc, es el factor number one de la felicidad.

Cuando yo tenía un problema con mis padres, me ayuda llamar a mi hermana y hablar con ella.

Al igual que cuando estás de mal humor porque has tenido problemas en el trabajo te "mime" alguien diciendote "tranquilo tío". Recuerdo una frase bastante ñoña que se me quedo grabada de cuando iba a catequesis con 8 años: "La riqueza de una persona se mide por los amigos y no por el dinero que tenga", verdaderamente cursi pero aútenticamente real.

¿Habéis visto la peli "Naúfrago" de Tom Hanks? Si yo me quedase en una isla desierta, tendría miles de Wilsons, eso o me crearía un trastorno de personalidad bipolar. Necesito estar rodeado de gente, no me gustaría llegar un día a la puerta de mi casa y saber que por norma, no habrá nunca nadie al otro lado.

En definitiva esta reflexión viene a decir que sin gente a tu alrededor con quien relacionarte, a quien cuidar, odiar, compararte, amar, hacer reir, debatir, jugar... no eres nadie, simplemente un papel en blanco con algunos trazos de lo que pudiste haber sido. Tú tendras algo de tí en mí, y yo tengo algo de mí en mucha gente, eso me gusta.

lunes, 14 de septiembre de 2009

La pureza está en la mezcla


Eso cantaba "Jarabe de Palo". El otro día oí una noticia que me resulto bastante curiosa. Hablaba del ADN de los españoles. Resulta que tras un riguroso estudio se ha demostrado que nuestro ADN tiene un 20 % de judío y un 12 % de musulmán. No investigó otras culturas porque ya sería de locos, pero por ejemplo yo al tener una madre gallega, seguramente tenga algo de celta.

Es decir, que no hay pureza sin mezcla, ¿o vosotros qué pensáis?

P.D.: Como foto un anuncio de los de Benetton que promueve la igualdad entre razas.

lunes, 7 de septiembre de 2009

¿Cómo que no?


Eso respondí, una y otra vez. Parecía que no me cansaba de decir lo mismo cada vez que se lo preguntaba a alguien cercano. Yo no salía de mi asombro. No lo creía, ni podía entender que lo tuvieran tan asumido. La primera en quitarme tan utópico objetivo en la vida fue mi propia madre, curiosamente, la misma que me despertó de gran y relajado letargo de 9 meses para traerme a la vida real.

- Pero Javier, ¿¿no te das cuenta de que la felicidad 24 horas al día, 365 días al año no existe??-

Acepte que lo argumentara y aunque parecía lógico no me lo terminaba de creer.

Increíble, acudo a Bea y se lo comento en plan anécdota, como compadeciendome de mi propia madre, y al final fue la Bea la que se compadecio de mí.

- Y tiene razón.-

¿¿Cómo?? Ya acepté entrar en diálogo, pero que va, todo argumento que sacaba de lo más profundo de mis convicciones ella me lo derrumbaba en frases cortas y rápidas.

- Cuando eres feliz es porque lo has aprendido a valorar cuando lo has pasado mal, ¿no recuerdas las noches sin dormir estudiando y cuando estudiabas soñando con suspensos? ¿Se te ha olvidado que para irte de viaje, o simplemente tener vacaciones has tenido que trabajar, que ganártelo?

No acudí a filósofos ni psicólogos ni antropólogos, me valio con la opinión de ellas y mis amigos. Lo más gracioso, fue cuando me compararon con Alicia en El País de Las Maravillas.

¡De acuerdo! Cambiaré mi objetivo en la vida, me conformo con ser feliz las 23 horas del día, 364 días al año.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Recurdos de La Cochinchina



Llevo 15 días desconectado (exceptuando minutos ocasionales). Es porque no he estado en mi casa, ni en el trabajo, ni en mi ciudad... por no estar no he estado ni en mi continente. Me fui de viaje a La Cochinchina (Vietnam) y he una de las conclusiones que he sacado es que creo que con la compañía adecuada podría vivir haciendo turismo de hotel en hotel, sin una residencia fija (aunque lo que uno necesite sea un rincón propio y fijo).
He visto muchas cosas que jamás imaginé como un hombre que sobrevive gracias a un puesto improvisado en la acera a base de un taburete de juguete y un bombín para inflar las ruedas de bicicletas y motos, todo lo que no tenía (como zapatos) le sobraba en años.
He visto la réplica de un momunento histórico de más de 1000 años. No pude ver la original porque fue derribado como castigo por unos europeos colonialistas al ser expulsados del país despues de 93 años en el país. Indigna.
He conocido tribus de lo más profundo del Vietnam. He hablado con ellos, me han enseñado sus casas, sus formas de vida y su entorno NATURAL a bases de rutas; todo solo por aceptar comprarle material manufacturado por ellos mismos.
He podido apreciar como a su gente, lo único que le molesta de los turistas es que no sonrían por la calle.
Me he sentido seguro a las 2 de la madrugada andando solo por la calle en un país donde apenas tienen para comer. Con la calderilla de mi bolsillo, viviría holgadamente una familia durante una semana. Te sonríen.
Arqueólogos vietnamitas me han invitado a pasar a las excavaciones al apreciar mi interés. No hubo palabras, solo gestos y sonrisas.
He visto la MAYOR maravilla del mundo: La Bahía de Ha Long. Un entorno natural compuesto por más de 2000 islotes que se pierden en el horizonte por los cuatro puntos cardinales, formadas por taludes de roca de hasta 70 metros y una exuberante vegetación en la zona alta.

Me encantaría sentarme con infinitas personas para contarle todo lo que sentido. Aunque aquello es para vivirlo.

P.D.: La foto está hecha por mi querida Bea.

Gracias por volver


Música triste, reflexiono, me veo, me pregunto, no sé que responder, no estoy agusto con nada. Siempre he sido optimista, buen rollo. Hace un tiempo que me amargo la existencia y la de los que me rodean. No me gusta ser así, no me gusta que me tengan que soportar cuando esté de mal humor.

Bea, Lola, Arantxa, Víctor, Ramón... me escuchan, me soportan las quejas y penas, me aconsejan y me ayudan. Hay quien lo pasa peor que yo cuando estoy mal, y sin "venir a cuento" llora porque sufre mucho que esté en un mal momento. Tengo trabajo y trabajo (importante diferencia), tengo amigos, algunos hermanos (que no son hijos ni de mi padre ni de mi madre), la mejor compañera de vida que jamás podría tener, madre que aconseja y reconforta.

¡Pero que me falta!

En un día, después de escribir aquí ayer, hablar con mi gente, andar por la Gran Vía de Madrid solo y reflexionando, me "he apuntado al Cambio Radical Espiritual" (programa televisivo que me acabo de inventar). Donde en vez de ponerme implantes leeré libros, en vez de cambiar mi peinado cambiaré el punto de vista de las cosas a uno totalmente inundado de positividad, a cambio de cambiarme la dentadura tendré paciencia conmigo. Más que cambiar, quiero y seré el de antes.

Gracias por volver Javier, enjoy your life.