martes, 20 de octubre de 2009

Si hablo...¡REVIENTO!


Muchos ya conoceréis la historia de los tres monos, otros simplemente les sonará el rollo de que cada uno se tapa algo. La leyenda es japonesa, y está represantada por estos "señoritos", cada uno con un nombre que son Kikazaru (no oye), Iwazaru (no habla) y Mizaru (no ve), que hacen referencia a un juego de palabras japonés, ya que saru significa mono.
  • Kikazaru: el sordo, utilizaba la vista para observar a todo aquel que realizaba malas acciones y la voz para transmitirselo a Mizaru.
  • Mizaru: era el mono ciego. No necesitaba su sentido de la vista, puesto que se encargaba de llevar los mensajes que le contaba Kikazaru hasta el tercer mono, Iwazaru.
  • Iwazaru: el tercero de los tres monos era el mono mudo, Iwazaru, que escuchaba los mensajes transmitidos por Mizaru para decidir la pena de los dioses que le caería al desafortunado y observar que se cumpliese.
Yo sin embargo, en ciertos momentos tengo que manterme en la ley, algo más frustrante, del:

VER,OIR Y CALLAR

4 comentarios:

Rocío. dijo...

Ves tú? Estas son las cosillas que me hacen sonreír un miércoles por la tarde...:)
Gracias Javier! Ha sido todo un descubrimiento llegar aquí en dos clicks y encontrar un blog donde lo puedo leer todo de corrido.
Me apunto a favoritearte.

Un beso!

Rocío. dijo...

La leyenda de los monos no la conocía, sí la imagen y el "Ver, oír y callar", sin duda el cuento japonés es mucho más profundo... pero la práctica.... a veces necesaria!! Pa no volverte loco claro....

pd. hay una también que funciona, aquella de "hacerse el sueco".

Alhy dijo...

No conocía el cuento, muchas thank yous. Poco te puedo decir, salvo "todo se transforma y a mi cuando no me queda mas remedy que callar, además de cantar y escribir, me queda el metodo de los cojines" (golpearlos, directamente).

Un regalito. No tiene mucho que ver, pero me lo ha srecordado y espero que te guste:

Los 3 filtros

El joven discípulo de un filósofo sabio llega a casa y le dice:

-Maestro, un amigo estuvo hablando de ti con malevolencia...

-¡Espera! -le interrumpe el filósofo-. ¿Hiciste pasar por los tres filtros lo que vas a contarme?.

-¿Los tres filtros? -preguntó su discípulo.

-Sí, el primero es la verdad. ¿Estás seguro de que lo que quieres decirme es absolutamente cierto?

-No. Lo oí comentar a unos vecinos.

-Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda reja, que es la bondad. Eso que deseas decirme, ¿es bueno para alguien?

-No, en realidad no. Al contrario...

-¡Ah, vaya! La última reja es la necesidad. ¿Es necesario hacerme saber eso que tanto te inquieta?

-A decir verdad, no.

- Entonces -dijo el sabio sonriendo-, si no es verdad, ni bueno ni necesario, sepultémoslo en el olvido.


Kisses animosos ***

Javier dijo...

No sabes cuanto me alegra que sea recíproco Rocío, aunque no lo creas también soy todo un experto en eso de "hacerse el sueco", no sabes cuanto aprende uno de la gente haciéndose el tonto. Un beso!

Me ha ENCANTADO Alhy tu regalo, de verdad. La de veces que te viene alguien contándote algo que nada más que sirve para que te vea la cara de tonto que se te queda. Me apunto a eso de golpear los cojines. Un abrazo filosófico!!