miércoles, 30 de diciembre de 2009


El otro día fui al cine y la vi. Fue extrema, intensa. Una peli hilada con sensaciones, una tras otra. Me resulto muy emotiva. Preciosa.
Como representaba con monstruos (a mi modo de ver) las distintas caras de la soledad: violencia, autismo, prepotencia...

A todos nos hubiera gustado haber tenido una barca disponible rumbo a nuestro mundo de fantasía. Desde aquí se la recomiendo a todo el que lea esta entrada. Aconsejo ir acompañado, porque las sensaciones son mejores compartidas.

Tengo que reconocer que no lloré pero de casualidad, comenté al salir que lo llego a ver un par de horas antes o más tarde, y seguro que lloro con la emotividad que respira en la sala. Mi acompañante todavía se sonaba los mocos en el coche. Ella fue un poco a regañadientes, porque dice que sabía que iba a llorar. Al salir de la sala, tras pasarle el brazo por el hombro y besarle la sien, dijo: "la mejor película que he visto en mucho, mucho tiempo".

Me hizo gracia la relación que tuvo con "El Principito" y con lo que yo suelo escribir aquí: cada uno es el rey de su mundo.

Terapia


Casi todos los días procuro leer las entradas de mis amigos bloggeros/as y sus respectivos comentarios. No sé en qué entrada de Alhy vi un comentario de Pequeña Extraterrestre, le hablaba de la serie "In Treatment". Bien, pues tengo que decir, y en especial a ti Extraterrestre, que estoy MUY engachado. Ya no solo a las historias de los personajes, como Laura y Alex, sino a analizar a la gente.

Os parecerá que estoy loco, pero cuando hablo con alguien, detallo más las cosas, me fijo en su cara y sus palabras; hago más preguntas y más concretas. Busco significados de miradas y gestos. Ayer precisamente a Alhy le dejé un comentario describiéndole lo que me transmitía una foto (unas manos sujetando una taza de café caliente vista desde arriba), lo que me venía a la mente al verla era una charla con los amigos en una noche de invierno al lado de una chimenea, la charla me la imaginaba muy... mística, como hablando de las relaciones personales, los sentimientos a esas personas y todo eso.

Tengo ganas de tener una buena conversación con alguien que haga tiempo que no veo...o incluso que ni conozca.
Todo esto está fomentado más todavía por una cena que tuve el 25 de diciembre con antiguos compañeros del colegio. Había gente que no veía desde hace 8 años. Hablaba con ellos... ¡¡y me descubrí analizándolos!! Intentaba descifrarles el alma, descubrir si eran felices. Tengo que reconocer que disfrutaba haciéndolo, y sobre todo al contar mis teorías a los otros amigos.

Esto lo cuento porque me apetece compartirlo con vosotros, para nada en especial, no para que me analicéis ;). Aunque para mí, escribir en mi blog es como una terapia sin hora ni fecha con terapeutas voluntarios.

viernes, 18 de diciembre de 2009

Tuvalu


Érase una vez, un diminuto país que se encontraba en mitad del océano. estaba formado por varias íslas y eran pocos sus habitantes. No carecían de nada que les impidiera seguir evolucionando ya que las nuevas y lejanas tecnologías le dieron un golpe de suerte al país, cada tres meses el archipiélago de menos de 12.000 habitantes recibían un millón de dólares. Pero llegó un día en el que se tuvieron que ir y abandonar su tierra. Las islas eran tragadas por el mar. Se pudo evitar pero quienes pudieron evitarlo, no movieron un dedo.

Esto que acabo de contar a modo de cuento, no es sino, lo que se puede estudiar en los colegios de educación primaria dentro de apenas 40 años. Y todo ello causado por el cambio climático. Éste país es Tuvalu, un archipiélago en la Micronesia. El punto más alto del país apenas alcanza los cinco metros sobre el nivel del mar.

Su presidente, el Sr. Apisai Ielemia, en estos días es la Cumbre de Copenhague, intenta por todos los medias convecer a los jefes de Estado más poderosos del mundo, sobre a todo a EE.UU. y China para que se involucren más y rebajen sus emisiones de CO2 en al menos un 30 %. No se trata de ninguna campaña para salir en la prensa y que todo el mundo le alabe. Su país puede desaparecer bajo las aguas del Océano Pacífico antes del 2050.

Respecto a la economía, el golpe de suerte ocurrió en 1999, exactamente el día en que La Unión Internacional de Telecomunicaciones le otorgaba el dominio en internet .tv, lo que significó que todas las cadenas de televisón le comprasen el dominio. En la actualidad Tuvalu ha contratado a una agencia para que sea la administradora y gestora de tales negocios. Pese a eso, en la isla sólo existe un banco situado en la isla de la capital, y además solo se puede pagar en efectivo. Las tarjetas de crédito no existen en estas tierras que sin hacer nada, ven como los países (se supone que más evolucionados) van a causar su desaparición.

sábado, 12 de diciembre de 2009

Javier en El País de Las Maravillas


A veces me siento como Alicia en El País en El País de Las Maravillas. Esto es así porque hay ocasiones en las que me siento un auténtico extranjero en mi planeta. No dejo de flipar con lo que hace la gente por un puñado de monedas, de como otra gente no tiene otra cosa mejor que hacer que ver en la tele, revistas o internet lo q le pasa a otras personas iguales que ellas pero que son famosas, que por cierto muchos de estos famosos lo son simplemente porque se dejan "la puerta" de su intimidad abierta, a cambio de unos minutos en antena.

Lo que sería La Reina de Corazones, no son más que unos jefes de estado reunidos en Copenhague vendiéndonos la moto de que están arreglando el mundo, cuando muchos de ellos a lo que han ido ha sido a negociar de cualquier manera un puñado de gases emisiones más al año...

El Conejo Blanco son aquellos infelices, a los que más de uno le han entrado ganas de darle dos bofetadas y gritarle que no deje de vivir la vida porque "el trabajo es lo primero".

En cuanto al Gato Risón, es como diría un muy amigo mío la "ratilla de campo" o el "gitanillo del asfalto", aquel al que le va bien porque sabe montárselo por sus propios medios, y que cuando va al supermercado mira de reojo el carro del de al lado para poder regodearse para sus adentros de que los yogures que tiene el otro son de marca blanca y no como sus cuajadas o natillas. Se creen los guías de muchos hombres o mujeres, se piensan mejores que otros. La verdadera risa es para el Neo de turno que supo desenchufarse de las máquinas incubadoras.

Los personajes de El Sombrerero Loco y La Liebre, son los triunfadores, los que en un principio todo el mundo acusa de loco, y luego son ellos los que tienen el poder del dedo acusador.

Los buitres paraguas (con mirada descofiada pero luego llorones) somos nosotros mismos, unos tipos duros y egoístas pero al fin y al cabo unos sentimentales de cuidado.

Los gemelos lunáticos, son los deseosos de demostrar al mundo todo lo que saben. Lo curioso es que nunca tienen a nadie al lado para recitarles sus historietas; se ven obligados a conformarse con el primero que pasa por su lado.

Puede que la impresión que de al lector sea de que yo soy el amargado, que aunque en ocasiones lo esté, no es el caso. Me siento como he dicho antes, el extranjero de este mundo loco.

martes, 1 de diciembre de 2009

Cuando la soledad te viene "sola"


Yo soy un niño de Mario Bros. Lo sé en el momento que volví a escuchar en un anuncio hace unos días su musiquita y el ruido que hace cuando te comes una seta.




Ya estaréis cansados de leerme escribir sobre la soledad y todo ese rollo, pero hay veces que te viene sóla (curiosa paradoja) y la necesitas, aunque sólo sea por unos minutos. Me explico: vuelves a oir una canción, tomas un dulce que devorabas con 10 años, ves una película por segunda vez después de años, pasas por esquinas o bares de una ciudad ajena en la que estuviste una ocasión con una persona especial... y sientes que todo eso eres tú. Mandas espiritualmente a todos los que están a tu alrededor a tomar por saco, porque ese momento que estás volviendo a revivir es solo tuyo, y aunque los mandes bien lejos, buscas a alguien que nos son ellos para comentar la jugada y decir "¿te acuerdas que bueno fue aquello?", pienso que esa persona que buscas eres tú. Y aunque resulte bastante jodido comentarte a tí mismo una cosa que tú estas viendo, oyendo o tocando con tus propios sentidos.


Este fin de semana he estado en Madrid con Bea y unos amigos que viven en Barcelona. No sé si habréis leído en la que comentaba que vivía entresemana allí. El caso es que todas las tardes después de trabajar, me duchaba y me ponía cómodo (todo un ritual vamos) para ir con mi música a dar una vuelta por Gran Vía, Malasaña, Fuencarral, etc. Volviendo a lo de este finde, cuando volví a pasar después de un mes por Gran Vía en distintas circunstancias,, todo un chorro de sensaciones me golpeó en la nuca, sensaciones que viví en esas mismas aceras yo sólo. Os prometo que fue algo reconfortante, como si una voz interior (rollo locutor de radio con la voz quebrada) me dijera: ¿Te acuerdas tío? Tú paseando por aquí, examinando a la gente de tu alrededor, escuchando Vetusta Morla, Morcheeba y compañía. ¿Recuerdas cómo disfrutabas?


Después de todas estas reflexiones que tan sólo llevan a haceros pensar por un minuto que os gustaría revivir, yo he llegado a la conclusión de que me compraré ese juego de Mario Bros, cuyos creadores muy astutamente han decidido ponerle la música de los de mi generación. Recuerdos para todos.