viernes, 18 de diciembre de 2009

Tuvalu


Érase una vez, un diminuto país que se encontraba en mitad del océano. estaba formado por varias íslas y eran pocos sus habitantes. No carecían de nada que les impidiera seguir evolucionando ya que las nuevas y lejanas tecnologías le dieron un golpe de suerte al país, cada tres meses el archipiélago de menos de 12.000 habitantes recibían un millón de dólares. Pero llegó un día en el que se tuvieron que ir y abandonar su tierra. Las islas eran tragadas por el mar. Se pudo evitar pero quienes pudieron evitarlo, no movieron un dedo.

Esto que acabo de contar a modo de cuento, no es sino, lo que se puede estudiar en los colegios de educación primaria dentro de apenas 40 años. Y todo ello causado por el cambio climático. Éste país es Tuvalu, un archipiélago en la Micronesia. El punto más alto del país apenas alcanza los cinco metros sobre el nivel del mar.

Su presidente, el Sr. Apisai Ielemia, en estos días es la Cumbre de Copenhague, intenta por todos los medias convecer a los jefes de Estado más poderosos del mundo, sobre a todo a EE.UU. y China para que se involucren más y rebajen sus emisiones de CO2 en al menos un 30 %. No se trata de ninguna campaña para salir en la prensa y que todo el mundo le alabe. Su país puede desaparecer bajo las aguas del Océano Pacífico antes del 2050.

Respecto a la economía, el golpe de suerte ocurrió en 1999, exactamente el día en que La Unión Internacional de Telecomunicaciones le otorgaba el dominio en internet .tv, lo que significó que todas las cadenas de televisón le comprasen el dominio. En la actualidad Tuvalu ha contratado a una agencia para que sea la administradora y gestora de tales negocios. Pese a eso, en la isla sólo existe un banco situado en la isla de la capital, y además solo se puede pagar en efectivo. Las tarjetas de crédito no existen en estas tierras que sin hacer nada, ven como los países (se supone que más evolucionados) van a causar su desaparición.

3 comentarios:

A. dijo...

Sí sí, evolucionadísisisisimos... :/

Nada más que añadir que no hayas dicho ya. ignoraba su golpe de suerte. Ojalá fuera un cuento de verdad su presente.

un saludo.

Javier dijo...

Por lo visto después de finalizar la cumbre el principio de cuento cada vez está más cerca de que sea realidad. Un saludo compañero.

Rocío. dijo...

Y lo peor es que todo ha quedado en nada, ni en principio de acuerdo, ni es vinculante, ni nada de nada.
Todo siempre queda reducido al maldito dinero.

Siento verguenza por nuestros "no lideres" mundiales. No son capaces de hacer nada que realmente importe.

Un beso indignado!!