sábado, 16 de enero de 2010

Semana de teatro y espanglish


Es sábado noche, exactamente las 2:01, y como es evidente, no estoy dando botes en una discoteca, la verdad es que ese rollo no me llama. Me encuentro totalmente a oscuras sentado en mi cama escribiendo no sé qué, la verdad. Terminé de ver la peli de "Frost contra Nixon" o al revés, bueno da igual, no está mal pero tampoco es para tirar cohetes; como iba diciendo terminé de ver la peli y me fui a la cama, pero antes encendí el ordenador para ver como habían quedado los partidos de fútbol, meterme en el blog y lo típico, ver las cuatro tonterías de siempre. De repente, se me vino a la cabeza "High and Dry" cantada por Radiohead (ya sé que es suya pero todo el mundo la ha versionado, era una nota aclaratoria), entonces escuchándola, me dio por mirar las fechas de los conciertos (no saqué mucho en claro), y luego puse George Michael, y así un rato, hasta que pensé "se me ha quitado el sueño, escribiré un rato".

Esta semana me decidí a apuntarme in extremis a un taller de teatro, empezó este jueves, y la verdad es que fue como se esperaba: gratificante. Mostrarte ante unos auténticos desconocidos me gusta. Y sobre todo que ellos se abran a ti sin miedo a que te rías de ellos. Hubo un ejercicio que consistía en que uno por uno nos íbamos sentando en una silla y el resto en el suelo atendiéndole, sólo tenía que hablar en un par de minutos algo sobre él/ella: "hola me llamo Javier, soy aparejador y llevo viviendo aquí dos años por motivos profesionales. Decidí apuntarme a esto del teatro porque lo probé una vez y me gusto y también porque mi vida se estaba basando en trabajo-comer-trabajo-play (risas)". Así pues todo el mundo. Había estudiantes, una joven trabajadora social que se sentía realizada ayudando a drogodependientes en un barrio marginal, una economista que tras años de trabajo se decidió por dejarlo todo y estudiar antropología (ahora estudia un máster y un doctorado), pero no fue la única que se atrevió a dar un vuelco a su vida, una mujer de unos cuarenta años explicó que al independizarse su hijo, decidió tirar la casa por la ventana dejando su trabajo de ingeniera informática por una casa rural que adaptó como hotel rural en la sierra (dos cojones), también había gente en paro que se les venían las paredes encima y que no podían más, así un largo etcétera de personajes. Al verlos pensaba que con el tiempo cogeré confianza con alguno y le confiaré mi blog. El profesor después de poner un música con lluvia y viento de fondo, pregunto que nos transmitió, muchas de las personas hablaba como si estuvieran solas, sin miedo a que te rieras o que las juzgases... admirable. Me hizo gracia como se definió un chico que trabajaba de vigilante hasta que se quedo en paro. Contó esto del paro, que trabajó en varias ciudades como Toledo y Palma de Mallorca, y llego un momento en el que no sabía que decir, EL MOMENTO en el que no piensas muy bien lo que dices y hablas la verdad de ti. Dijo después de un silencio: "tengo un bebé que llora mucho pero al que quiero mucho más, y...(silencio)...soy un friki", diciendo esto se levanto y se sentó al lado del resto de la gente. Tal vez no se entienda muy bien, pero a lo que me refiero con que me hizo gracia fue a su sinceridad: tengo un bebé al que quiero mucho y soy un friki; y punto, ¡se definió de puta madre! En fin, ya iré contando anécdotas de "Los Jueves de Teatro".

Cambiando de tema: Ayer estuve en Gibraltar con Bea, aunque ella ya estuvo en una ocasión no dejaba de flipar con ese fenómeno social. Un auténtico trozo de Gran Bretaña en España, donde conviven al menos 5 religiones y donde TODO el mundo habla inglés y español, lo conocido como espanglish. Estábamos sentados en un banco comiéndonos unos exquisitos bocadillos de tortilla de patatas, y justo enfrente nuestra se pararon a hablar dos señoras que se habían encontrado. Creías entenderlas hasta que soltaban una expresión inglesa, o donde en una frase alternaban palabras en inglés y en español. Llevaba puesto un reloj falso que me compré en Vietnam, y al ver el original en el escaparate de una relojería decidí entrar y preguntar su precio. El señor (hindú) más amable no pudo ser. Me explicó todo sobre las marcas, tras unos 15 minutos charlando de relojes nos despedimos y cuando estaba saliendo de la tienda, me gritó desde el mostrador "¡muchas gracias!", sólo por haber estado hablando con él de relojes, pensé que era una persona que tenía una profesión vocacional.

Son las 2:33 ya y la verdad es que tengo sueño. Creo que ha sido mi primera entrada en la que escribo un "resumen de semana". Me ha gustado compartirlo con vosotros. ¿y tú? ¿Podrías contarme algo que hayas vivido esta semana que quisieras compartir?

domingo, 3 de enero de 2010

Y tú... ¿en qué piensas cuándo estás sól@?


Hoy he dedicado unas dos horas a andar, lo considero bastante, pero la verdad es que estaba muy agusto caminando. Siempre tenía la opción de montarme en un autobús en la primera parada que viese. No paraba de rondarme por la cabeza la idea de llamar a alguien para quedar y tomar algo, charlar de cualquier cosa...no sé, en definitiva supongo que no estar sólo; a veces hasta intuitivamente sacaba el móvil. Pero no. "Aprovecha y piensa en tus cosas que viene bien de vez en cuando" me decía a mi mismo. Ya era de noche, el viento soplaba con firmeza, como paseaba cerca del mar a veces me salpicaban pequeñas gotitas.

Como estaba pactado, empecé a pensar en cómo era, las cosas que había hecho, que estoy haciendo y claro, las que podría hacer. Luego porque hice y hacía esas "cosas", y me dio por buscar las personas, hechos y momentos que me influenciaron. Las que provocaron que en un momento determinado tomara una decisión en vez de otra. No paraban de salir consejos y frases de la gente de mi alrededor, muchos de mis amigos. Era curioso, también me resultó romántico, que fueran ciertas canciones las que me hicieran pensar de una manera o que me plantease ciertos aspectos de la vida.

Giro y dejo atrás el paseo marítimo, ya entro en el casco antiguo. Aunque esté sólo en este momento porque así lo he decidido, me da envidia ver unos amigos que carcajean a la vez.
No me avergüenza decir que no soy feliz en ciertos momentos, en el trabajo muchas veces lo paso mal, y pienso que me gustaría trabajar en algo que disfrutase de verdad. En plan...yo qué sé, un fotógrafo supongo. Hay profesiones que empiezan a ser profesiones para uno cuando pasa del hobby al trabajo, pues eso. Ayer me dijo una amiga que a veces, para no amargarse en el trabajo, le llamaba al curro su ración de mierda diaria, haciendo un gesto con las manos como si comiera de un bol pegado a la boca con una cuchara. Creo que ya lo escribí aquí una ocasión, pero lo volveré a contar. En una de estas en las que me amargo un poco llamé a mi madre para contárselo en teoría y para pedirle consejo en la práctica. Le salió del alma con una incrédula risa unas palabras que me cayeron como una losa: "¿no te das cuenta que es imposible ser feliz las 24 horas del día?". Se derrumbaba mi "mundo".

Paso por delante de una nueva cafetería, me fijo en su estilo y decoración y decido que me gusta.
Reconozco que soy muy impulsivo, sé que soy así y es una de las cosas que intento cambiar (Bea dice que me muevo por impulsos). Y como soy así, no siempre salen las cosas que me planteo, sobre todo las de largo plazo. Muchas veces la gente no me toma en serio, y cuándo ven que al final he llevado algo a cabo, ponen una cara de "al final lo ha hecho el muy cabrón", como cuando me fui a Brasil. Y reconozco que es parte del espectáculo ver la envidia en los demás. Considero la envidia ajena un gran alimento del alma, te hace sentir placer. Pero también hay veces que te conviertes en tu propia víctima, y las cosas que te habás planteado, que habías soñado y deseado con fuerza, a veces no salen bien, y entonces es cuando te derrumbas un poco y piensas "¿por qué no? si es lo que quiero, ¿qué es lo que me lo impide?" y es cuando te das cuenta de que no puedes tener todo lo que deseas, que muchas veces hay incompatibilidades y hay que elegir. Y es parte del juego que cuando te decantas por algo, luego NO VALE pensar en qué hubiera pasado si hubieras escogido la otra mano.

Paso por delante de un "Hotel con Encanto", y me imagino dando este paseo en otra ciudad en estas fechas tan "familiares", me hace sentir raro, y sobre todo mucha soledad.
A mí me gusta tener sueños, muchos son casi utopías. De hecho pienso que son ellos, los sueños, los que mueven el mundo. Te acuerdas de ellos sobre todo cuando las cosas te van mal, te sirven de distracción y para seguir mirando pa'lante. Son como botones de sensaciones, es decir, hay pensamientos negativos que te hacen caer casi en depresión y que te hacen plantearte la vida, y luego están los positivos, tus sueños, que son los que te levanta el ánimo. He leído hace poco el libro "Marcelo en El Mundo Real", trata de un chico (Marcelo) que es un poco especial, y tiene una peculiaridad y es que según lo que le pase en su cabeza suena un tipo u otro de músca, desde Mozart a Jimmi Hendrix. La música tiene un gran poder en mi estado de ánimo, no suelo oir lo mismo en distintas horas del día, todo tiene su momento.

El camino dio para mucho, también pensé otras cosas pero como tampoco quiero aburriros...

Cuando ya estaba al lado de mi casa, me quité los cascos y pensé "estaría bien escribir todo esto en el blog".
Y tú... ¿qué piensas cuándo estás sólo?