domingo, 28 de febrero de 2010

Gente que transmite paz


Como si hubiesen nacido con los ojos verdes o con un sentido del humor ácido, hay personas que transmite una cierta paz y armonía a tu vida. Muchas de las veces suele ser por la voz y la forma de hablar (considerémoslo nuestra banda sonora original). Yo en particular me he cruzado con varias personas que poseen esta virtud: algún profesor, alguna amiga, incluso una persona que me encuentré cuando andaba perdido por una ciudad extranjera...
stas personas parecen que han nacido para dar un respiro al resto de los mortales, y hacerles más llevaderas sus cargas. Los hay que son escritores, también algún personaje de una película francesa, o incluso la señora que se sienta a tu lado en un largo viaje de tren... yo en éstos últimos días estoy abusando de una de esas personas, pero ella no lo sabe; no lo sabe porque la tengo grabada en mi ordenador.
En particular su aura de paz dura 37,4 minutos. Nació en Phuket, tiene 24 años y se llama Zee Avi. Si miráis a la derecha veréis la portada de su disco, es... magnífica. Se fue a Londres para estudiar y cuando volvió a su casa por primera vez, llevaba su disco debajo del brazo; por lo visto se dio a conocer por youtube.
Esta oriental ha traído en estos días un poco tormentosos (y no lo digo por el tiempo) de mi vida un poco de serenidad. Creo que uno ya empieza a ver el horizonte, y empieza a soltar un poco de brisa para que libere las velas. Ella me hace más alegre el camino.

"Oh my darling honey bee, I’ll come save you, Eeven if it means I’ll have to face the queen"

Honey Bee, Zee Avi

martes, 23 de febrero de 2010

Coachsurfing


¿Qué es couchsurfing? Si alguien que lea esto sabe lo que es, seguramente esté esbozando una sonrisa (Ana seguro que estará "partía" de risa, ya que ella fue la que me iluminó con esto). Bueno pues se trata de una plataforma en la que la gente ofrece (o pide) alojamiento para los viajeros, aunque los hay que "sólo" quieren tomarse algo con alguien que visite su ciudad, que no está nada mal, ya que se pueden programar alguna excursioncita por el centro histórico de una ciudad o simplemente conocer la noche del sitio.
Como es obvio, hay viajantes de todos los rincones del planeta, hasta del pueblo más remoto de Camerún. Me he puesto a cotillear los perfiles de los "coachsurfers" y no sólo lo estoy flipando sino que siento una enorme envidia. Me transmite buenrollismo, la idea de que puedas estar en cualquier ciudad del mundo, y siempre haya alguien cerca que te ofrezca su sofá.
Por cierto, Bea y yo ya nos hemos dado de alta, nuestro nombre es Javier_y_Bea, quién sabe, igual alguien que lea esta entrada necesite esta noche mi sofá...

miércoles, 17 de febrero de 2010

Are you happy with yourself?

¿Acaso el objetivo de una persona en la vida no es ser feliz? Sólo eso: feliz. Me parece curioso lo compleja que puede ser la vida (trabajo, familia, hijos, hipoteca, etc) para luego meterlo todo en el mismo bote, agitarlo un poco y si sale de color rosa eres feliz y si no, no. Últimamente, me está costando más levantarme por las mañanas, será por una mala costumbre que practico desde hace tiempo. Ésta consiste en buscar una motivación diaria para levantarme, ya sea desde estrenar una prenda de ropa o ir a cualquier espectáculo esa noche; sólo tenía que pensarlo cuando sonase el despertador para así, levantarme de buen humor y empezar con el pie derecho el día. Hace tiempo que me cuesta encontrar motivaciones, salvo en ocasiones puntuales.

Mi mezcla no sé de qué color saldría. Bien es verdad que nadie es feliz siempre, y cuando digo siempre digo en cada momento del día. Podría considerarlo prácticamente imposible. Por tanto dependerá de la hora del día a la que hagas la mezcla...todo es confuso. Perdonen el símil pero es como si viese el mundo con un burka, es decir, no lo veo claro del todo. Los días se me hacen largos y pesados, a eso le tengo que sumar que ya empiezo la jornada cansado.

La mujer de las flores


Os contaré una anécdota que me pasó ayer. Son ese tipo de cosas que nada más que les pasa a los protagonistas de las películas cuando se tienen que dar cuenta de que algo falla en su visión del mundo.
Fui a un comercio a hacer una compra (unas flores para Bea para ser más exactos). La mujer del comercio tenía una mirada triste, sin vida, y eso lo noté en cuánto entré. Bien por la curiosidad o por dar conversación me dijo que qué suerte tenía mi novia, diciéndolo más para saber si era para mi novia o para otra persona. Le asentí sonriendo. Pero no era suficiente, me vi en la obligación de dar una excusa, aunque fuese mentira. Dije que no era "su mejor día". Fue suficiente para que ella se abriese y me contase sus penas. Comenzó diciendo que hay mujeres (en las que se incluyó ella) que sufren más que otras, y que había que ayudarlas. Continuó diciendo que ella iba al psicólogo, que su marido le maltrataba hasta que se divorció de él, y que parecía que iba a empezar una nueva vida cuando le toco un piso de protección oficial por el que tenía que pagar una hipoteca de 300 € mensuales. Pero es que para pagar ese dinero tenía que trabajar de lunes a domingo vendiendo flores. Llevaba así dos años. Su hija se saco un novio 10 años mayor que ella mientras estudiaba. Ella le prometía que le iba a ayudar cuando encontrase trabajo hasta que se quedo embarazada con 18 años. Si antes se sentía sóla, imagínense ahora. Todo esto en unos minutos. Cuando me dio las flores sentí como que me las daba para que ayudase a una compañera suya...fue un poco extraño, duro y a la vez bonito.

miércoles, 3 de febrero de 2010

La cana de mi flequillo


Hay pequeñas cosas que pueden mover planetas. No voy a hablar de cuando señalaron con el dedo a Obama para entrar en las listas de los demócratas ni “tonterías” de esas. Me refiero a cosas más importantes (al menos para mí), como por ejemplo, la mañana en la que mirándome al espejo me fije en una cana que me había salido en el flequillo. El mundo había cambiado, me veía con treinta y tantos años calvo (aunque ahora no se note), pero esa cana me dio esperanzas. No sé si sabéis la leyenda urbana que afirma que donde te sale una cana, no se te cae el pelo. Yo no sé si es verdad o no, pero me gusta pensar que sí. Ese día todo fue más fácil: me duche de buen humor a las 07:30, me encantaban las canciones que ponía en la radio mientras iba al trabajo, etc etc. Ese día acepté el compromiso de tener que ir a nadar después del trabajo. Al apuntarme, me acorde de cuando mi prima me comento días atrás que ella que también iba a la piscina se había comprado un mp3 sumergible en agua, así que me encapriché y también me hice con uno. Hoy es el segundo día que iré a la piscina y ya estoy deseando meterme en el agua. Mientras nado escucho música, y mientras escucho música pienso. Pienso en qué voy a cenar, en cómo estará mi amigo al que ha dejado la novia, en qué disfraz me voy a poner en carnavales, en que tengo que llamar a mi hermana para contarle que me han subido el sueldo, y así hasta que doy la última brazada. Esto me sirve para hacerme un esquema mental de mails, llamadas y recados por hacer que, teniendo en cuenta que soy bastante despistado, me hace la vida más fácil a mí y supongo que también a los de mi alrededor. Y ya puestos a pensar… ¿es que todo esto ha sido por la cana de mi flequillo?