martes, 2 de marzo de 2010

El Principito a brochazos


El Principito es bueno. Le gusta su planeta, aunque a veces le gusta estar en otros para conocerlos, saber qué se siente y como relacionarse con sus habitantes. Hay ocasiones, en las que se agobia, se siente oprimido por cualquier cosa y salta un Principito temperamental y en excepciones agresivo, como Carol de "Donde Viven Los Monstruos".
Si ve en las noticias dolor y sufrimiento como el del Tsunami de Indonesia en el 2004 o terremotos como el de Chile se entristece tanto que a veces se le ponen los ojos vidriosos, y hace un enorme esfuerzo por aguantar las lágrimas en los ojos y evitar que caigan; cuando está solo le da igual llorar. A su hermana le ocurre lo mismo.
Disfruta con muchas cosas: cuando está con Bea (hace un tiempo que sus planetas se han unido); con la compañia de sus amigos del ALMA o de su familia; también comiendo (le gusta el queso como a los ratones y el chocolate); pasa las horas muertas jugando con "sus muñequitos" (Pro Evolution Soccer).
Hace un tiempo que siente un poco de soledad (por un par de pérdidas), pero parece ser que poco a poco lo está pasando.
Sabe que hay cosas que tiene que cambiar, como aspectos de su visión del mundo, que no son del todo positivas para su planeta. Tiene muy arraigado el sentido de la obligación, pero ya últimamente está aprendiendo a elegir si merece o no la pena.
Tiene que cuidar lo que tiene, que no es poco. Para eso ha encontrado una regadera, que como el Principito original, le sirve para regar su rosa.
Le encanta recibir personas que pertenecen a otros lugares, enseñarle su planeta, y que ellos le cuenten en primera persona como es el suyo propio.
No le cae bien las personas que presumen de incultura. Le molesta la gente que no sabe de la vida, que no quiere aprender, y que se cree que lo único que han visto sus ojos es lo mejor.
Aunque por lo general, no le gusta estar sólo, hay veces en que completa su "barrita de felicidad" de la mano de la música (si es con una copa de vino mejor) o simplemente leyendo un libro.
Se encuentra como en el juego de Twister, con un pie en la madurez, otro en la juventud, y una mano en la niñez. Sin saber en muchas ocasiones donde hacer el mayor apoyo para levantarse.
El teatro le divierte, le distrae buscar la forma de pensar de un personaje ficticio, y darle vida. Aunque hace un tiempo que ha cambiado su sentido del humor, lo sigue teniendo muy bueno y sabe hacer reir. Antes sacaba risas de una piedra. Tiempo al tiempo, todo vuelve a su cauce. Le gusta recordar cuando en una ocasión hizo reir a un teatro entero con una improvisación en el primer minuto de obra.
Aunque su sueño sea uno de verdad, ha montado su particular "hotelito" en su propia casa. Eso le ilusiona cada lunes y le divierte. Al final va a ser verdad que los sueños son los que mueven el mundo. Al menos el mío.

3 comentarios:

Kiz dijo...

Pues si que eres un poco Principito. Y claro que los sueños mueven el mundo! Si no fuera por ellos, nadie querria nunca ir a ningun lado!

Muchas gracias por seguirme, espero que te encuentres a gusto en mi rinconcito : )

Kariz dijo...

Me encantó el personaje.

Lamento las pérdidas cariño. Espero que sean cosas que se puedan reparar de alguna forma.

Tienes una manera de referirte a tu persona que te hace vulnerable y no débil, auténtico, sin afán de caerle bien a todos y aprecias lo que tienes.

Me das fuerzas.

tq

Charo MI dijo...

" Haz de tu vida un sueño, y de tu sueño una realidad..." No dejes de perseguir aquello que sueñas o deseas, porque esas "pequeñas" cosas, son las que le dan sentido a la vida... SUEÑA, VIVE Y SE FELIZ.