domingo, 18 de abril de 2010

El Karma está en deuda conmigo



Eso es, el Karma me debe una. ¿No se supone que las personas que hacen el bien, lo reciben? Lo que uno da, luego lo recibe. Quién sea el director de la empresa esa llamada Karma, y que se encarga de gestionar la justicia sentimental de cada uno, está en deuda conmigo. Creo que no han leído bien mi informe, no han sido justos conmigo.
Hoy no es un buen día. Han sido tantas las veces que desde mi fictio catalejo he observado momentos de las vidas de los demás, así como analizado ciertas canciones o vidas de personajes de películas... Lo hacía porque no sabía como se sentía por ejemplo un chico que podía pararse a hablar con una desconocida en un tren sin ninguna intención pero abierto a cualquier "final de historia", y poder pedirle el teléfono para seguir la conversación otro día en una cafetería. Es un ejemplo barato, también había olvidado el estar en la calle todo el día y la noche y no tener que mandar un mensaje de texto a nadie excusándote.
Hoy es domingo, el día oficial de las parejas que salen a pasear por el paseo marítimo. Eran las 7:30pm y me encontraba paseando por el centro de la ciudad. Un auténtico extraño, hubiera pagado por encontrarme con alguna de las pocas personas que conozco en esta ciudad y me invitara a un café, me bastaba hasta con un desconocido.
Por no tener no tenía ni me pequeña isla en la que dormía y comía (entre otras muchas cosas) con... "alguien", es duro esto. Ya ni siquiera tengo esa isla, por lo menos no es mía del todo. No estoy agusto en ella y hasta que no deje de estar sitiada no podré pasar página. Más que página, un gran gran capítulo de mi vida.
Es poco, pero para empezar estoy contento. Volveré a escribir más.

P.D.: Gracias Kariz!