lunes, 3 de mayo de 2010

Gracias a quién sea


Cuando parecía que todo iba a ser así, cuando todo indicaba que mi vida ya estaba escrita...sorpresa! Cambio radical, no hay tiempo para ponerse triste, todo son dudas y hay que tomar decisiones, e importantes.
Todavía recuerdo cuando en pleno vuelo, en mitad del Atlántico, volviendo de San Francisco, en el reverso de mi billete electrónico y con un boli que me prestó un azafato empecé a hacer un esquema de las alternativas que tenía en mi nueva vida.
A mi lado dormía a ratos Rodrigo (mi amigo y compañero de viaje), al otro una señora mayor que leía un libro en latín sobre la vida de Jesús. Yo en medio, de los dos con mi mesita desplegada, mi papel y mi boli; miraba al frente pensando por un lado "esto tiene que ser una pesadilla", y por otro "vamos, tú puedes afrontar esto, has pasado por momentos peores". Así fue, empece a abrir llaves con posibles alternativas, estaba todo lleno de tachones y las palabras parecían garabatos. Por un lado se podía leer "¿piso compartido?", por otro "Madrid", por otro "Australia"... Una locura, No sabía si lo que estaba haciendo era lo mejor para mí en esos momentos, por eso de tomar decisiones en un momento bajo.
Por lo que parece, el cambio tampoco le venía mal a ella, bienes nuevos, en su ciudad, con su familia, su gente, el trabajo de sus sueños... ¿Y YO? Me ví en una casa que no era mía, sólo, sin saber si irme o buscar a alguien, es decir a un desconocido, en una ciudad ajena a mí, sin amigos...
Como dije en la anterior entrada, no parecía que se hiciera justicia conmigo, pero aguanté, noches sin dormir, cábalas y más cábalas, el APOYO de mis amigos por teléfono (que nunca dejaron de llamarme y escribirme), mi familia... hicieron que siguiera. "Ya veras como ahora te vas a sentir más liberado" . Fue la frase del momento, me la dijeron por separado mis amigos, mi familia y hasta ella. No podía creerlo, ¿liberado de qué? pensaba al principio. Pero con el paso de los días, procuraba buscarle el lado bueno de las cosas, igual ahora podré hacer cosas que antes no me planteaba o no podía, viajar.
"Couchsurfing saves my life" dice mi estado de facebook, y es verdad. Empecé a ir a meeting groups (con personas que no conocía, desde gente de la ciudad, como de las de al lado, así como de la República Checa, Bélgica, etc. De repente vi un anuncio en la página web, "se busca compañero para compartir piso", empecé a leer y el piso estaba al lado del mío, buen precio y con un italiano y una finlandesa. Creo que esto es lo que necesito, un cambio.
He quedado dentro de una hora en mi nuevo piso para empezar a llevar mis cajas y ayudar a uno de ellos a mover las suyas de cuarto. Parece que de todo se sale, y mejor de lo que uno espera.
Gracias a quién sea, a papá... o a Juanito.