miércoles, 22 de septiembre de 2010

Soy siete veces más fuerte que tú


En realidad esto no empezó en un momento concreto, fue gradual; o igual lo llevo en mi interior desde siempre y nunca me he dado cuenta, no sé. Perdón, hablo de mi fuerza interior.
Hace tres años perdí a mi padre tras una larga enfermedad y hace dos a uno de mis mejores amigos. Son palos MUY duros en poco tiempo. Así que mi diagnóstico es ese, me hice fuerte en esos momentos. Pero eso no acaba ahí. Yo vivía en pareja en Málaga; allí nada más que la tenía a ella. Hace 6 meses lo dejamos, otro golpe bastante duro. A los dos meses de eso, mire atrás y se me pusieron los pelos de punta (como cuando ves a un animal que te está amenazando con sus dientes fuera y estás dispuesto a atacar), también se me encharcaron los ojos; pero todo eso fue de orgullo.
Se podía decir que era feliz, o estaba en el camino correcto para alcanzarlo. Seguía trabajando, que era lo importante tal y como están las cosas.
El 29 de agosto me encontraba con Ramón en el aeropuerto de Málaga esperando en la cinta de las maletas nuestros bultos, era domingo y las once de la noche, estabamos reventados de un viaje lleno de experiencias. A mí me agotaba más aún la idea de que al día siguiente tenía que entrar en la oficina a las ocho de la mañana. Levanté la cabeza y mirando al frente le dije "tio, algo me dice que mañana va a ser mi último de trabajo", él como es lógico no me creyó.
Ya era lunes y las once de la mañana cuando le estaba llamando por teléfono, cuando me lo cogió le dije "¿sabes qué? acerté, hoy ha sido mi último día de trabajo".
En esa semana me dio tiempo para muchas cosas: para pasarme un dia entero en la playa con una desconocida (couchsurfer) y no pensar en nada más que no fuese el buen día que hacía; para pensar mucho, para dormir mucho al principio y para no dormir nada los siguientes días; para irme a Mallorca con unos amigos un par de días; pero lo más importante para decidir qué hacer con mi vida. Encontré un postgrado en Madrid de una especialidad que me llena (doble check que tenía pendiente).
Efectivamente, ya han pasado 3 semanas de aquello, me han aceptado en el máster tras una entrevista personal, he encontrado piso en el bohemio barrio de La Latina y con dos buenos amigos (uno de ellos se podría decir que es mi hermano). Como me dijeron ellos: "has entrado en Madrid por la puerta grande".
Esto me da para pensar mucho, por ejemplo que todo llega; que debo seguir sin conformarme con cualquier cosa, que siga luchando por lo mío, que yo me merezco lo mejor; que tal vez sea invencible, indestructible; que a las personas buenas les pasa cosas buenas...en definitiva, que yo elijo.
Aunque fueron seis años inigualables, muy felices, tal vez ahora desde la lejanía vea que me frustraba la idea de no poder hacer muchas cosas que quería hacer en mi vida.
Desde el 4 de abril, no he dejado de poner checks a cada punto de esa lista. Empiezo a creerme que soy capaz de cualquier cosa y como no nunca he pensado ni he sido así, la verdad es que da un poco de vértigo, pero del que engancha.
Y a los pocos que no se portaron bien conmigo, les miro con compasión y lástima desde 600 metros de altura. Parece ser que al final, el más fuerte no es el que intenta destruir a los demás ni el que se lo cree. Desde aquí a todos ellos, un saludo desde la autoconfianza, la ilusión, la autorrealización y la felicidad.