jueves, 19 de mayo de 2011

Spanish Revolution


Este blog se titula Historias del Planeta, y esto que voy a contaros ahora, es una historia de nuestro planeta, y seguramente pase a la historia de La Historia de nuestro planeta.

Ya había finalizado la manifestación de protesta del 15-M de los Indignad@s en La Puerta del Sol (conocido comúmente como Sol), y a los 30 integrantes y organizadores les supo a poco todo lo que habían coseguido esa tarde-noche; y decidieron acampar ahí mismo, en Sol. Se salieron con la suya, no sólo prorrogaron la protesta, sino que la manisfestación se prolongase durante los días siguientes. Ya estamos a 19 de marzo y cada vez son más los que se suman a la protesta en la susodicha plaza, la más céntrica de Madrid. Llevo días asistiendo y se cuenta por centenares los indignad@s que se suman cada día.

Estas protestas la de los jóvenes que quieren sanear el sistema actual, se están propagando como una mecha por todas capitales españolas, y ya no sé eso, ha traspasado las fronteras para que todos aquellos españoles que están residiendo en el extranjero (la gran mayoría porque no encontraron en España las condiciones que les ofrecen en estos países) se presentase en las puertas de las embajadas españolas presentes en los países europeos.

Cualquiera diría que se les está yendo de las manos, pero todo lo contrario, está todo controlado hasta el último de los detalles, como que no permitan a nadie en dicha plaza beber alcohol, para no darle ninguna excusa a la policía para comenzar el desalojo. Desalojo que dicho sea de paso, cuesta creer como lo harían, ya que estamos hablando de decenas de miles de personas.

He visto como ancianos estrechaban las manos con los ojos vidriosos a los jóvenes animándoles y transmitiéndoles su fuerza, su voz, sus protestas también. Espontáneamente se crean debates callejeros entre 2,3,4... viandantes que quieren transmitir su opinión al respecto y sobre todo, su apoyo a la protesta. Yo mismo he participado en un par de ellas. Uno se acostumbra a que se te pongan los vellos de punta con las historias que cuentan muchos o momentos intensos de voces al unísono gritando que "no,no,no, no nos representan".

Son las 21:00 y se está viviendo un momento histórico diría yo, están descolgando desde lo más alto de un andamio de publicidad que cubre la fachada de uno de los edificios que dan a la plaza, una enorme pancarta, la gente anima, grita, aplaude, se hace oír. Cae desrrollándose la lona, y se contempla entre la grata sorpresa de los presentes y los aplausos, un militar con el € en el centro de la gorra con unas orejas de Mickey Mouse, sobre el lema "NO NOS REPRESENTAN".

No me puedo sentir más identificado con dicha protesta, no veo el día en que pueda comprarme sin apuros una vivienda; tengo dos títulos universitarios, máster y tres años de experiencia y lo único que me ofrecen es trabajar de becario y sin cobrar. Esto no puede seguir, no me puedo quedar callado, sentado obedeciendo todo lo que me obligan los más corruptos. Cinco millones de parados, un millón y medio de viviendas vacías y los precios de venta y alquiler totalmente desorbitados. ¿Pagar una vivienda con una hipoteca a cuarenta años? Desde el gobierno, hasta la oposición pasando por los sindicatos y por supuesto los bancos, todo está envenenado, corrompido. Así no. Me imagino a Botín, desde su sofá en su enorme mansión viendo en su exclusiva televisión haciendo zapping viendo en algunos de los canales las protestas, seguro que diría "lo siento chavales".

Pero ahora los que lo van a sentir de verdad, son ellos, lo siento pero la SpanishRevolution ha llegado.

domingo, 8 de mayo de 2011

¿Eres feliz?


Afrontamos los días de entresemana como un mero trámito, esto es: ganar dinero para poder gastarlo el fin de semana y los días libres. Las circunstancias de la vida te educan y te hacen para moldearte, para hacer tu "forma de ser".
Hasta hace unos meses nunca tuve problemas a la hora de gastar, hasta cierto punto por supuesto, puedo decir que todos mis caprichos se veían cubiertos con mi presupuesto mensual. Como digo, esto ha cambiado, y con ello otras circunstancias de las que digo que educan.
Me encuentro en Madrid centro, viviendo en una de las partes más antiguas y auténticas de la capital. Ya no gano como antes, y por ello, ya no me da para mis caprichos improvisados, como por ejemplo ir a un restaurante porque me apetece "ahora mismo". Sentí la necesidad de buscar otros entretenimientos más baratos y si pueden ser gratuitos, mucho mejor. He aprendido a disfrutar cada mililitro de una cerveza de lata que me bebo en una plaza con los cerrados y orientados al Sol; he aprendido a saborear cada segundo asomado a mi balcón latinero observando a la gente.
Ayer por ejemplo (sábado), monté un improvisado escenario de relax que aprecié como un 5.0 para un estudiante.Llegué de cenar en casa de Fernando con Víctor y Rodri (curiosamente, ni Fernando ni Susana estaban en la casa), me duché a eso de la 01:00am y aún con el pelo mojado, me asomé al balcón de mi cuarto mientras escuchaba "Soñar Contigo" de Zenet. Tomo nota de cada ángulo de visión que tengo, observo con bastante indiferencia un amago de pelea en el bar de abajo; he aprendido hasta sentir y disfrutar de la brisa entre los dedos de mis pies descalzos.
Hace como 20 minutos llegúe de dar un paseo por el vecino barrio de Lavapiés (que por cierto, se está llevando demasiado protagonismo en las últimas entradas... no es para menos). Después del fortuito encuentro con Leo y su familia de Rwanda, me adentro en el barrio, sorteando bocacalles gracias a un rumbo perdido que me proporcionó una película sin final: me pregunto si esa pareja de ancianos que cena en el "escaparate" del bar de barrio lleva haciéndolo todos los domingos desde hace años o simplemente surgio el apasionante plan, freno mi paso para leer un cartel pegado en una pared de azulejos azules y escucho al otro lado de los auriculares una conversación y risas, la protagonizan unas vecinas ancianas y un vagabundo, también anciano y con bastante vino ingerido, y me pregunto: "¿será feliz?".