jueves, 25 de agosto de 2011

El Negocio del Siglo


Tumbado en su cama, medio aburrido, tiraba su pelota de tenis hacia arriba para volver a cogerla al siguiente segundo; mientras, sonaba de fondo "Misread" de "Kings of Convenience". Se aislaba del mundo pensando en cosas, nada en concreto, hasta que de repente... aparecieron en su mente una serie de hilos que unieron unos pensamientos: IDEA BRILLANTE.

Jorge abría los ojos hasta ya no poder más... se le dilataban las pupilas, su corazón se aceleró hasta 150 pulsaciones por minuto. Sus ojos, todavia en el infinito empezaron a moverse de un lado a otro mientras se incorporaba en la cama. Empezo a esbozar una incrédula sonrisa hasta que soltó una carcajada de lo más adentro de su alma.

"He decidido ayudar al mundo. ¿Cómo? Con un negocio de por medio, mis clientes serán personas que quieran ser felices, o también, a modo de regalo, hacer felices a terceras personas. Se estudiaría cada caso individualmente, de forma detallada y distinta del resto. Contarán su vida, hablarán de las personas de su entorno, relatarán sus problemas, sus posibles soluciones si lo creen conveniente... y yo, Jorge Arcadio Buendía, les haré felices, poniéndoles los medios para que sean felices. Sólo cobraré el 7% de todo lo que me den para yo poder hacerles felices.

En los casos, se harán viajes, cambios de residencia, estudios de cursos, carreras e idiomas, cenas románticas, búsqueda de artículos de colección, contrataciones de niñeras, emplead@s de la limpieza, destrucciones de televisores, meetings de viejos amigos, ejercer de terapeuta, afiliaciones a ONG's... Hacer feliz a la gente que no lo es, y quiere serlo, yo les ayudaré".

lunes, 15 de agosto de 2011

Nota: amor


Un señor camina por la calle intentando recordar el quinto ingrediente que le encargó su hija para hacerles una tarta a su madre enferma, y de repente algo cambia, sus pupilas se dilatan y siente cosquilleos en el estómago, está justo delante de un coche aparcado, para el resto de viandantes es un coche cualquiera, alguno pensará que es una chatarra, pero para él no, es el primer coche que tuvo, comprado con sus ahorros.

Comprueba la matrícula... ¡que sí que sí!... ¡es él! Los ojos se les ponen vidriosos, se emociona y piensa "¡cuántos momentos felices se me vienen a la mente!" Se tira la mano al pecho y saca del bolsillo de la camisa un bolígrafo, seguidamente se mete torpemente las manos en los bolsillos del pantalón reclamando un papel, encuentra uno que por un lado tiene unas notas y por otro está en blanco: perfecto.

"Éste fue mi primer coche. Por favor, cuídelo"


PD: El papel, por un lado una nota que reclama amor, y por el otro, los ingredientes de una tarta para una enferma, a la que le dará mucho amor.

sábado, 13 de agosto de 2011

La felicidad está en saber valorar



Me siento el hombre más feliz del mundo, y perdónenme los padres y madres, así como los recién enamorados, pero lo mío tiene más mérito que lo suyo ya que se trata de logros personales y vivencias únicas, qué sólo yo he podido sentir.

He estado con el agua muy al cuello, habiendo cobrado el último paro y viéndolas venir, sin trabajo y sin poder pensar en eso ya que tenía que entregar el proyecto de final de máster, no se lo recomiendo a nadie. Lo cierto es que, y no sé porqué... bueno sí lo sé, (por mi forma de ver la vida, y mi perspectiva del mundo), sabía que todo iba a salir bien, una mala racha nada más, de hecho fui capaz de agradecer ese momento, ya que sabía que así iba a valorar más todas las cosas buenas que me viniesen en adelante.

En tan sólo 5 días mi vida dio un vuelco radicalmente positivo: Acabé y expuse mi proyecto (sacando poco más de un 8), hice una entrevista de trabajo dónde un par de horas más tarde me llamaron con la feliz noticia, y como colofón, me fui a Boston becado, con todos los gastos pagados, fui EL ELEGIDO de mi universidad. Poco más de tres de semanas, donde hice amigos de todos los rincones del planeta, teniendo el privilegio de asistir a unas prestigiosas clases de "Emprendimiento". Quiero explicar bien lo de amigos, corrijo, hermanos por todo el planeta. Convivir con "personas especiales" las 24 horas del dia durante más de dos semanas provoca eso, un sentimiento de unidad que no separan ni los oceános.

Por cierto, a mi nuevo puesto de trabajo me incorporaré en septiembre, teniendo así dos semanas más de vacaciones que pasaré en mi tierra. Me servirá para digerir tantas buenas experiencias.

Hace apenas unos días, Beirut me cantaba Nantes en Boston, y sentí la felicidad plena.