lunes, 7 de septiembre de 2009

¿Cómo que no?


Eso respondí, una y otra vez. Parecía que no me cansaba de decir lo mismo cada vez que se lo preguntaba a alguien cercano. Yo no salía de mi asombro. No lo creía, ni podía entender que lo tuvieran tan asumido. La primera en quitarme tan utópico objetivo en la vida fue mi propia madre, curiosamente, la misma que me despertó de gran y relajado letargo de 9 meses para traerme a la vida real.

- Pero Javier, ¿¿no te das cuenta de que la felicidad 24 horas al día, 365 días al año no existe??-

Acepte que lo argumentara y aunque parecía lógico no me lo terminaba de creer.

Increíble, acudo a Bea y se lo comento en plan anécdota, como compadeciendome de mi propia madre, y al final fue la Bea la que se compadecio de mí.

- Y tiene razón.-

¿¿Cómo?? Ya acepté entrar en diálogo, pero que va, todo argumento que sacaba de lo más profundo de mis convicciones ella me lo derrumbaba en frases cortas y rápidas.

- Cuando eres feliz es porque lo has aprendido a valorar cuando lo has pasado mal, ¿no recuerdas las noches sin dormir estudiando y cuando estudiabas soñando con suspensos? ¿Se te ha olvidado que para irte de viaje, o simplemente tener vacaciones has tenido que trabajar, que ganártelo?

No acudí a filósofos ni psicólogos ni antropólogos, me valio con la opinión de ellas y mis amigos. Lo más gracioso, fue cuando me compararon con Alicia en El País de Las Maravillas.

¡De acuerdo! Cambiaré mi objetivo en la vida, me conformo con ser feliz las 23 horas del día, 364 días al año.

3 comentarios:

pequeña extraterrestre dijo...

Hola!
Pues yo te preguntaría: de verdad se puede ser feliz 24 horas durante 365 días al año??? Y si me respondieras que si, entonces mi siguiente pregunta sería "cuéntame el truco, el secreto, por favor!"

Feliz no-cumpleaños para ti tb!!!

Un beso!

Javier dijo...

El truco no lo sé pero en ello estoy, tu tranqui que yo te aviso ;).

Un beso!

Sailor© dijo...

Que bueno que has regresado!! y cómo que no.... así la dualidad nos permite apreciar la vida en sus múltiples facetas... pero como tu dices también prefiero soñar y creer en la felicidad 24 horas por 7 días a la semana y millones y millones de horas...

Un abrazo!