lunes, 21 de septiembre de 2009

Las relaciones como arma de supervivencia


Recuerdo cuando estaba en la residencia de estudiantes (hace ya unos años) y veía en el comedor alguien comiendo solo, me daba una pena...; más que pena lástima, me compadecía de él. Me dolía ver a alguien colocando milimétricamente los platos de su bandeja a su gusto, con la servilleta siempre doblada por el mismo lado, erguido y con las piernas rectas, seguramente hacía eso porque no tenía otra cosa en que dedicar el tiempo que en ponerlo todo a SU gusto.

Pienso que las relaciones personales, ya sea entre dos amigos, un hermano y una hermana, una pareja nueva, etc, es el factor number one de la felicidad.

Cuando yo tenía un problema con mis padres, me ayuda llamar a mi hermana y hablar con ella.

Al igual que cuando estás de mal humor porque has tenido problemas en el trabajo te "mime" alguien diciendote "tranquilo tío". Recuerdo una frase bastante ñoña que se me quedo grabada de cuando iba a catequesis con 8 años: "La riqueza de una persona se mide por los amigos y no por el dinero que tenga", verdaderamente cursi pero aútenticamente real.

¿Habéis visto la peli "Naúfrago" de Tom Hanks? Si yo me quedase en una isla desierta, tendría miles de Wilsons, eso o me crearía un trastorno de personalidad bipolar. Necesito estar rodeado de gente, no me gustaría llegar un día a la puerta de mi casa y saber que por norma, no habrá nunca nadie al otro lado.

En definitiva esta reflexión viene a decir que sin gente a tu alrededor con quien relacionarte, a quien cuidar, odiar, compararte, amar, hacer reir, debatir, jugar... no eres nadie, simplemente un papel en blanco con algunos trazos de lo que pudiste haber sido. Tú tendras algo de tí en mí, y yo tengo algo de mí en mucha gente, eso me gusta.

5 comentarios:

Olive dijo...

Está bien tener gente con la que estar y hablar, pero no estoy de acuerdo con lo que has dicho. Cada persona debe ser capaz de aceptarse en soledad. Si tú no eres capaz de ser feliz por tí mismo, ¿qué esperas de los demás?¿Que rellenen tus huecos? Una de las cosas más difíciles en la vida es ser capaz de ser feliz independientemente de lo que te rodee. Si consigues ser feliz así, todas las relaciones que tengas con otras personas no serán de dependencia, sino por placer, por querer ampliar tu vida, no por miedo a la Soledad. Afronto ese reto cada día, pero aún no he conseguido superarlo. ¡Si alguien sabe el secreto que lo diga!

Ariel dijo...

En parte estoy de acuerdo con lo que plantea Olive sobre la importancia de ser capaz de aceptarse en soledad (de hecho, recuerdo haber leído una idea en este mismo blog en donde decías que, en ocasiones, te bastaba contigo mismo para ser feliz [o algo parecido]); sin embargo, no creo que la clave sea encontrar la felicidad independientemente de lo que a uno lo rodee.

Los momentos de soledad y autoconocimiento son absolutamente necesarios, pero creo que la idea de buscar la felicidad sólo en uno mismo se aparta de la realidad del ser humano común. Llevados al extremo del aislamiento, como en las películas Naufrago o Soy Leyenda, creo que (casi) cualquier ser humano se crearía sus "Wilsons".

Para mi las relaciones interpersonales van mucho más allá de lo que "podemos esperar de los demás" (de hecho son muy valiosos esos gestos que llegan sin que uno los espere), a mi se me ocurre, tal como a Javier, que uno lleva algo de los demás en cada uno. Como lo que "descubre" el protagonista de Into the wild: "la felicidad solo es real cuando es compartida".

Saludos

P.s.: Javier, ¿Te gustó Match Point?

Javier dijo...

Me encanta que sirva de debate mis entradas. Por supuesto, que la felicidad ideal sería la que no necesitaría de nada ni de nadie, pero en mi opinión es una utopía, ya que, como bien dice Ariel, el ser humano por naturaleza vive y está hecho para vivir en sociedad, que no quiere decir que haya gente que les valga consigo mismo las 24 horas del día, los 365 días del año, pero son los menos. Recuerdo esa entrada Ariel en la que estaba agustísimo solo con mis 3 cositas, pero tenía ya cosas, no sé si me explico, dudo de que alguien sea feliz viviendo solo toda la vida y sin productos que aporten placer, ya sea una botella de vino, música o un mero libro.
P.D.: No estaba mal la peli, Woody Allen me gusta cuando no sale él, ;)

Ariel dijo...

¡Viva el debate!
Jejejeje

Claro que con tu comentario tocas otro punto interesante, que tiene que ver con el placer que nos generan ciertas cosas (al margen de las relaciones), porque a mi se me ocurre que algunas pueden llegar a ser peligrosas si generan adicción. Pero eso ya da para mucho, lo dejo hasta aquí.

Lo de Match Point te lo preguntaba porque (al margen de Scarlett Johansson) a mi no me gustó tanto. Aunque de las últimas películas de Allen sí me gustaron mucho Cassandra's Dream y Vicky Cristina Barcelona. De las donde él sale, te recomiendo mucho Annie Hall, es genial.

Javier dijo...

Ya la he visto, la verdad q a pesar de lo que he dicho de que las pelis en las que él sale no me gustan, esa tengo que reconocer que no me disgusto. Aunque me parecio un poco pesaillo con la ida que tiene Manhattan, jeje (en realidad en todas sus pelis tiene una ida con Manhattan)