viernes, 23 de octubre de 2009

Dejaré que me des un SI por respuesta


Siempre he tenido un problema, desde que era pequeño. Nunca he sabido pedir favores, por culpa a una sensación mezcla de vergüenza, sentirme un caradura y de no querer abusar de la gente. Bien, pues hace unas semanas me terminé de leer un libro (el que haya entrado en mi blog por entonces lo sabrá), el libro se llama "El hombre que quería ser feliz". Se trata de una novela relajante, que tiene algo de autoayuda. En el libro, explica que por regla general, la gente que pide favores es más feliz que los que no saben, ya que acaban obtienen lo que quieren y los que no saben se frustran al no conseguirlo. Es curioso, porque la prueba a la que se somete el protagonista es que pida favores a gente que no conozca, pero además tiene que conseguir 5 respuestas negativas, lo cuál le resultará más dificil el ejercicio. Tengo que decir que le costó bastante conseguir un "NO" de un desconocido.
Este fin de semana me quedo en Madrid, ya que sube Bea a hacer un curso, mi intención era ir uno de los días al teatro, y esta mañana en la cafetería donde esta mi obra, salio el tema de las obras de teatro, yo comenté sin ninguna intención que quería ir a una pero no sabía cuál, a lo que la camarera (una mujer cerca de los 50, rubia, regordeta y con cara afable me comentó que ella iba mañana a una invitada por una amiga que trabaja en el teatro y me comento que si quería ir GRATIS que se lo dijese. La verdad es que me lo puso bastante fácil, y yo le dije que estaba aquí Bea también, que me daba apuro que patatín patatán. Se quedo ahí en el aire, al volver a la oficina de la obra, mire en internet la obra que echaban en el Teatro Lope de Vega, y vi que era "Spamalot", ¡de los Monthy Python! Me acordé de lo que relataba el libro, y me dirigi de nuevo a la cafetería dispuesto a pedirle ese favor, poniendole en un compromiso, ya que me dijo que dos sillas sería más complicado, ya que no solo era gratis, sino que también era a palco. Cuando me vio entrar por la puerta, se me quedo mirando sonriendo como sabiendo a lo que iba. Una llamada de teléfono, una conversación risueña ¡y listo! Gratis a un palco a ver a "Spamalot".
Hoy ya he cumplido el cupo de acciones buenas, y lo mejor de todo es que ha sido para mí.

4 comentarios:

Kariz dijo...

GuaU!!!!!!
Disfrutaaaaaaa
Interesante tu libro ehhh

unpocodetodo dijo...

Bueno... es que en ese caso el 'sí' sonaba mucho mejor!! :)

A. dijo...

Qué guay! Yo también quiero! (Aunque esta semana no me puedo quejar de cine, pero nadie me ha invitado por la cara...)

En general me cuesta pedir favores. A veces ni siquiera consejos. Suelo intentar solucionar las cosas de forma bastante independiente. Tampoco es del todo malo no?

Otro.

Javier dijo...

Es problema cuando no pides favores ni consejos porque no te atreves, yo personalmente pienso que los consejos es fundamental pedirlos. Tampoco tanto como yo, porque hay quien dice que me cuesta tomar decisiones por mi mismo, curioso no? Ya me contaras qué películas has visto en el cine. Un saludo...otro ;)