sábado, 9 de mayo de 2009

Estados y formas


Siempre tenemos algo en la cabeza, algo que nos preocupa, que nos entusiasma o que nos pone tristes. Le pasa a todo el mundo.
¿Hábeis visto alguna vez a una mujer llorar en la calle? Yo desgraciadamente varias veces. La última fue hace unas semanas, ella estaba sentada en un banco cerca de mi casa mientras lloraba mirando al infinito con un pañuelo en la mano. Fue inevitable que me pasase al menos dos minutos intentando averiguar que le habria pasado para estar tan triste. Me entraron ganas de hacer algo para que se riese, pero no lo hice, supongo que no me atreví.
En la inversa está el otro caso, te paras en un semáforo con tu coche y ves que el de al lado se está riendo o simplemente sonriendo, ahí puedes pensar que está escuchando algo gracioso en la radio, pero también se puede dar el caso de que se acordase del ridículo que hizo su mejor amigo estando borracho. El caso es que todos tenemos una careta que llevamos puesta a lo largo del día y que nos quitamos cuando llegamos o casa, o simplemente cuando estamos solos. Esos momentos son los que definen tu estado de ánimo y forma de ser, y que sacan los sentimientos que llevas guardados durante un tiempo.
Pienso que uno es más complejo de lo que se cree, y sé que los estados de ánimo no se reducen a alegre, triste o enfadado. Son muchos más, y seguramente habrá algún estado que todavía nadie habrá sido capaz de describir.
En cualquier caso, siempre se agradece que venga un amigo o tu novia a sacarte lo que llevas dentro, porque es necesario exteriorizar tu interior. Incluso que un desconocido por la calle se acerque y te haga reir. Esas cosas hace feliz a la gente, nos hace sentir mejor con nosotros mismos y a los que tenemos a nuestro alrededor.

2 comentarios:

pequeña extraterrestre dijo...

¿Y nunca te has puesto a llorar en mitad de la calle, entre desconocidos y desconocidas, sin importarte lo más mínimo lo que pudieran pensar? Y si, tienes razón, en ocasiones, un desconocido o desconocida te saca esa sonrisa que va secando tus lágrimas. Adoro ese tipo de generosidad.

Gracias por pasarte!!! Yo ya empecé a leerte!!!

PD: Tu profesión me resulta un tanto familiar...jejeje

Javier dijo...

Supongo q nunca se ha dado la ocasión. Gracias a Dios, con el paso del tiempo, cada vez me importa menos la opinion de la gente, tengo un buen filtro para las opiniones q hacen de mí.
No me digas q eres aparejadora? Bonita profesión, ¿no crees? Siempre y cuando te deje tiempo para descansar de ella.